Romance de Oriol Solé Sugranyes · asm33#7

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Título:Romance del prendimiento y la muerte de Oriol Solé Sugranyes
Nº de catálogo:asm33#7
Ciclo:Arreglando a Debord · asm33#
Encargo de:Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS)
Dedicada a:El CoroFón (Madrid)
Autor/a original:Georges Moustaki (El extranjero)
Texto de:Guy Debord, traducido al español por Pedro G. Romero y María García Ruiz
Plantilla:coro a 3 voces iguales
Duración:1'
Escrita en:El Campello, 2020'II
Nivel:Medio
Nº de páginas:5
Orientación:Vertical
Color:Blanco y negro
Ref. editorial:EDCO0063

Descripción

ROMANCE DEL PRENDIMIENTO Y LA MUERTE DE ORIOL SOLÉ SUGRANYES
(música de El extranjero, de Georges Moustaki)

Compilación y traducción de Pedro G. Romero y María García Ruiz
Arreglo coral de Sonia Megías

Huyendo por la montaña
desde Bellver de Cerdaña
donde hizo una expropiación
tendieron una emboscada
a Oriol Solé y a un camarada
atraparon a los dos.

Pasó por comisaría
por manos de policías
pero no se derrotó
la espera una gran condena
muchos años en la trena
al valiente luchador.

En las cárceles franquistas
los prisioneros anarquistas
siguen la revolución
ninguna clase de gracia
al venir la democracia
les arregla la cuestión.

La cárcel de Soria amarga
la condena es muy larga
se prepara la evasión
pensando en la metralleta
junto a unos presos de ETA
Solé Sugrañes escapó.

A la frontera llegaron
unos pocos la atravesaron
la mayoría cayó
la suerte que te acompañe
compañero Oriol Sugrañes
el destino amaneció.

Los civiles esperaban
entre la niebla tiraban
un disparo lo mató
y entre los buenos etarras
en un valle de Navarra
una bala lo acabó.

Una vida se derrumba
en el camino hacia la tumba
Puig Antich te precedió
compañero Oriol hermano
con las armas en la mano
tú has caído, otros no.

La importancia de Oriol en el movimiento obrero de Barcelona durante los últimos años del franquismo ha sido señalable. Participó en todos sus momentos decisivos y siempre, del lado más radical. Ejerció una saludable influencia en los G.O.A., una esperanza organizacional del proletariado pronto malograda, y participó en el MIL, organización armada reposando sobre las posiciones teóricas más avanzadas de su tiempo. Fue un destacado continuador de una tradición proletaria que ha tenido en Durruti, Ascaso y Francisco Sabater sus mejores exponentes: la expropiación de bancos, tanto en España como en Francia (era de un internacionalismo probado), para sostener huelgas y publicaciones de textos revolucionarios. El acicalamiento democrático del franquismo le pilló como a tantos, en la cárcel, de donde se fugó con unos etarras. El gobierno de Arias, a la sazón dividido, desprestigiado y a punto de hundirse, convirtió esta fuga en una cuestión de Estado. En verdad la mala suerte hizo que los fugados fuesen avistados por una de las innumerables patrullas de la guardia civil que habían en su busca. La balada termina lacónica sin grandes frases ni concesiones a la sensiblería politiquera: uno cae, el combate sigue.


Presentación del concierto Canciones de la guerra social contemporánea

    Con la publicación de la presente selección de canciones, oídas en lugares diferentes y momentos diversos, no tenemos otros objetivos que el de dar a conocer la realidad española del período neo-democrático, a través de una de sus manifestaciones más populares: las canciones que cantaron sus protagonistas, que reflejan sus pasiones, sus ideas y su cólera mejor que ninguna otra cosa. La transición franquista hacia formas de dominio democrático puede muy bien comprenderse con sólo escucharlas. Como puede darse uno cuenta de que los combatientes del proletariado no se dejan dominar por la tristeza cuando uno de ellos cae, ni se desesperan cuando se les condena a pudrirse bajo los muros de una cárcel. Aprietan los puños y continúan la lucha. Son como aquellos guerreros de quienes habla Herodoto advirtiendo a sus enemigos: “ ni os toméis el trabajo de preguntarme acerca del número de ellos para saliros al encuentro, porque tened por sabido que si constare su ejército de mil hombres, con mil os darán batalla; si menos fueren, con menos os la darán, y si fueren más, serán más los que la presenten” (Polimnia).

UNOS ICONOCLASTAS, mayo 1981

 

    Guy Debord es uno de los teóricos políticos más lúcidos de nuestro tiempo. Él acuño el término de “la sociedad del espectáculo” para referirse a un tiempo en que todo es imagen y la imagen es la forma más refinada de la mercancía. También para hablar de cómo todo el tiempo se divide en producción y consumo, de cómo la política se ha convertido en apariencia y de cómo el capital invade y se apropia de esferas privadas y subjetivas. Esto lo hizo en 1972, así que si pensamos hoy en las redes sociales, en la política a golpe de twitter… es fácil entender por qué ha sido considerado uno de los grandes intérpretes de nuestra época. También era cineasta, y por eso en el Museo y en el Círculo de Bellas Artes le dedicamos un ciclo. 

    En una serie de visitas a nuestro país a comienzos de los 80, Debord escribió una serie de coplillas críticas sobre la España del tardofranquismo y la Transición. Esas coplillas tenían la forma de la canción popular española, y es lo que los coros van a interpretar en este proyecto. Las coplas, en conjunto, son un fresco de los puntos oscuros de la supuesta transición de la dictadura a una sociedad democrática, todo visto por uno de los grandes teóricos de nuestra época. Por eso nos interesaba también que fueran interpretadas por coros sociales como proyecto político.

    Pedro G. Romero y María García Ruiz, grandes conocedores de Guy Debord, son los investigadores y artistas que han descubierto las canciones y están traduciéndolas y actualizándolas para que Sonia les haga los arreglos corales. En este link podéis ver un documental en francés autobiográfico del propio Debord. Meses después de que Canal Plus lo emitiera, el autor se suicidó. Lo pondremos en el Museo el día antes del concierto.

Chema González, responsable del Ciclo Debord
en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS),
Madrid, enero de 2020