AltaVoz 2025#2 · Etapa fanzine

AltaVoz es la fanzine de EdicionesDelantal. Nos trae actualizaciones culturales de los proyectos de la compositora Sonia Megías y sus seres-afines. En este número contamos con nuevas colaboradoras: la musicóloga y directora de coro Patricia Kleinman, el joven compositor Iván Cuba o el compositor y pianista Juan María Solare.

Pauline Viardot-García (1821-1910)

Pauline Viardot-Garcia (Paris, 1821- 1910) fue una de las figuras más influyentes de la cultura europea de la segunda mitad del siglo XIX. No solo fue una de las cantantes de ópera más famosas de su tiempo, con una carrera que abarcó un amplio abanico de repertorios y estilos, sino también una compositora cuya producción musical es mucho más extensa y variada de lo que habitualmente se reconoce. Sus obras exploran una gran variedad de géneros, entre los cuales destacan la música de cámara vocal e instrumental, operettas y obras para piano solo.

Sus padres, el famoso tenor Manuel del Pópulo García, y la soprano Joaquina Sitges, eran cantantes profesionales que habían emigrado desde su Andalucía natal en busca de mejoras laborales. En la familia García se respiraba pues un cosmopolitismo que Viardot absorbió como algo natural, un rasgo que luego entusiasmó tanto a la crítica como al público: una artista de orígenes españoles, con una técnica vocal que combinaba las tradiciones españolas e italianas del bel canto, y que era capaz de abordar con igual facilidad tanto estos repertorios como el Lied y la ópera francesa.

Componer para que Viardot estrenara una ópera  era asegurarse un éxito musical y de público, pero además, todos quienes la conocieron coincidieron en destacar no solo su virtuosismo vocal, sino su enorme inteligencia y su refinada cultura. Pauline Viardot fue una figura clave en la intelectualidad europea a partir de mediados del siglo XIX, no sólo por su extenso círculo de relaciones profesionales y sociales sino porque éste englobaba personalidades que se situaban en ángulos opuestos tanto en términos estéticos como políticos.

Je n’aime pas les toréros. Anna Tonna, mezzosoprano, Isabel Dobarro, piano

Viardot compositora

Al igual que ocurre con muchas compositoras, el perfil compositivo de Viardot, es decir, lo que conocemos de ella, porque está editado, es la punta del iceberg de su producción. La mayor parte ha quedado inédita, y es cierto que, en general, por su propia elección. Sin embargo, a diferencia de casos como el de Brahms, que rompía o quemaba cuartetos de cuerda al final de su vida ya que no quería que se hicieran públicos, muchas obras inéditas de Pauline Viardot fueron objeto tanto de performance pública por parte de ella misma (lo sabemos porque han quedado rastros en las partituras manuscritas, y porque pueden leerse menciones a performances de estas obras en testimonios de época), como de copias autógrafas sumamente cuidadas.

Esto demuestra que Viardot valoraba esta parte de su producción musical y que la decisión de no publicarla se relaciona más bien con aspectos relativos al mercado editorial de la época. El problema actual, respecto de Viardot, reside en que, a la escasa programación de sus obras en conciertos se suma que, cuando efectivamente se programan se escogen siempre las mismas, acotando la imagen sonora que el público tiene de la obra de esta gran compositora. 

Seguidillas de los Oficialitos. Corina Feldkamp, soprano; Anna Tonna, mezzosoprano, Isabel Dobarro, piano

Una profesional con independencia económica

Más allá de su dimensión estrictamente compositiva, la figura de Pauline Viardot contiene a su vez múltiples facetas. Por una lado,  la de una mujer profesional que en el siglo XIX logró su completa independencia económica en base a una carrera musical sumamente exitosa e inteligente. Viardot supo gestionar contratos, cachets, y patrimonio, con consciencia de su valía artística. Por otro lado, Viardot  provee un logrado ejemplo de gestión de sus propios recursos e incluso de reciclaje profesional (midlife career change): cuando su voz da muestras de cansancio, se vuelca en la composición y la docencia, en la que pone en valor sus profusas conexiones profesionales que le permiten hacer escuchar y debutar a sus mejores alumnas. 

Amor con Sue Promesse. Anna Tonna, mezzosoprano; Isabel Dobarro, piano

Lo que no se nombra, deja de existir

¿Por qué hasta hace nada de tiempo las compositoras no eran mencionadas ni analizadas en las Historias de la música? ¿Por qué sus trayectorias vitales y sus logros profesionales (que sí fueron registrados por la prensa de la época, así como por las editoriales musicales) fueron omitidos a la hora de construir la narrativa oficial de la Historia de la música occidental? 

Analicemos algún ejemplo del caso de Viardot y de su círculo de relaciones profesionales, porque es paradigmático. Hector Berlioz, en sus extensas Memorias, sólo dedica una mención a Pauline Viardot, en la página 506. Refiere una actuación en la cual Viardot cantó una obra de él. Sin embargo, sabemos por las cartas que alberga la Biblioteca Nacional de Francia que Viardot y Berlioz trabajaron codo a codo para el restreno en tiempos modernos de Orfeo de Gluck en 1859, que fue un enorme éxito. Viardot, además de colaborar con Berlioz en la revisión de la partitura, cantó el rol principal. El vestuario incluso fue diseñado por ella misma y por Delacroix. Pero Berlioz evita mencionar el grado en que tanto Viardot como también Saint-Saëns contribuyeron a revisar y a reorquestar la partitura del Orfeo, para poner el énfasis en la idea de que él solo, Berlioz, era el artífice de ese trabajo de redescubrimiento. Saint-Saëns recuerda además en un artículo de 1875 cómo Pauline Viardot hizo la reducción al piano del manuscrito orquestal de la ópera Los Troyanos, ya que Berlioz no tocaba ese instrumento ni sabía hacer dicha reducción. ¿De verdad no había más lugar en las memorias de Berlioz para Pauline Viardot, la protagonista del inmenso éxito de público del Orfeo, y colaboradora de la revisión orquestal y quien también ayudó a revisar una y otra vez Los Troyanos?

Esta omisión voluntaria también se relaciona con el hecho de que los compositores eran reacios a reconocer que la música compuesta por ellos no provenía de un fluir inspiratorio de genialidad, sino de jornadas de colaboración…con una mujer. (En cambio, nobleza obliga, Saint-Saëns sí le dedica a Pauline Viardot un capítulo entero en sus memorias.) El mismo hijo de Pauline Viardot, el violinista Paul Viardot, sólo menciona a su madre tangencialmente en toda su autobiografía Souvenirs d’un artiste, pese a que su ilustre apellido le abrió puertas profesionales una y otra vez.

Eliminar o minimizar la presencia profesional de las mujeres en la autobiografía de un hombre constituyó una práctica bastante común. Y este es el primer paso para el borrado de las mujeres a la hora de elaborar una narrativa histórica, ya que si no aparecen en memorias y autobiografías, es muy probable que esta omisión se traslade a los libros de historia. Así, Viardot no aparece ni en Walter Frisch, Música del siglo XIX: la música occidental (2012); ni en el también conocido manual de Burkholder, Grout y Palisca, Historia de la música occidental (2014), clásicos libros usados en conservatorios y universidades en sus asignaturas de Historia de la Música. Hay que ir, en cambio, a las fuentes primarias, tanto de hemeroteca como de la propia compositora y su círculo, para leer menciones de conciertos, trabajo conjunto, consultas, pedidos de ayuda, gestiones laborales a favor de jóvenes compositores, cantantes noveles…

Scéne de Phèdre. Anna Tonna, mezzosoprano, Isabel Dobarro, piano

¿Cómo cambia la narrativa histórica cuando el centro del análisis está puesto en una mujer? 

Ha sido recién cuando se comenzaron a escribir libros centrados en Pauline Viardot, que este borrado comenzó a salir a la luz. Porque los estudios en los que el foco está puesto en Viardot, en cambio, sí mencionan a su amplísimo círculo (o círculos) con los que se relacionó profesionalmente.

De esta manera, se hizo evidente la siguiente paradoja: las mujeres profesionales solo aparecen en los libros, artículos y estudios que tratan sobre ellas mismas o sobre otras mujeres y en cambio no aparecen en aquellos centrados en hombres profesionales (excepto en su rol de esposas, madres o amantes), aun cuando estas mujeres profesionales, en muchos casos como en el de Pauline Viardot, abrieron puertas laborales a compositores noveles (como Charles Gounod) o no tan noveles que luego las ningunearon a la hora de contar sus vidas.

The Unknown Pauline Viardot

Este proyecto, del que fui directora musical, estuvo integrado por la mezzosoprano Anna Tonna, la soprano Corina Feldkamp y la pianista Isabel Dobarro. 

Hacía años que yo estudiaba los manuscritos y cartas inéditas de Viardot, y estaba convencida de que muchos de ellos echaban una luz diferente a la imagen que se tiene de ella, por lo que me pareció indispensable hacer la première mundial de una selección de estas obras, así como editarlas, para que todos pudieran disfrutarlas y darles la oportunidad de volver a sonar. Mi objetivo siempre es tender el necesario puente entre el manuscrito y el escenario.

Así, Para el CD “The Unknown Pauline Viardot” seleccioné obras inéditas que fueran representativas de diversas etapas vitales e inquietudes compositivas de Viardot: la mayoría de sus obras originales en español, una selección de obras sobre textos de poetas anónimos toscanos, sus obras sobre sonetos de Petrarca; Stanzas for Music, una hermosa obra sobre poema de Lord Byron, un aria de su operetta Trop de femmes, y mélodies en francés. Algunas de estas últimas, son particularmente interesantes porque demuestran su experimentación estética que no teme explorar la ampliación del lenguaje tonal, con una mente siempre abierta, especialmente cuando (para los parámetros de la época) había entrado en la vejez.

Por pertenecer a una de las últimas generaciones de cantantes que no pudieron ser grabadas, su voz se ha perdido para siempre. Nos quedan, sin embargo, sus composiciones, de una enorme riqueza y calidad musical, que merecen ser programadas con más frecuencia, integrar programas de estudio de Conservatorios y carreras de musicología, y, en suma, formar parte del panorama habitual de la música del siglo XIX.

Las ediciones de obras inéditas de Viardot

 5 Spanish Songs and duets by Pauline Viardot, editado por Patricia Kleinman, en Hildegard Publishing (2021)

Six French Songs by Pauline Viardot, editado por Patricia Kleinman (2022), en ClarNan

13 Mazurkas by Fréderic Chopin arranged by Pauline Viardot, edición crítica de Patricia Kleinman, en ClarNan (2023)

La influencia de la inteligencia artificial en la música actual (I): Origen de la IA en la música

En este artículo se analiza un tema cada vez más controvertido como es la inteligencia artificial, que se encuentra muy presente en nuestro día a día y su influencia se extiende a todo tipo de estudios, profesiones y tareas de la vida cotidiana. Reflexionaremos sobre su influencia en el mundo de la música, ya que es el ámbito que nos compete en este espacio de difusión.


En los tiempos en que vivimos cada vez es más habitual ver como la tecnología se encuentra presente en casi todas las facetas de nuestra vida cotidiana, avanzando imparable con sus cada vez mayores progresos y mejoras que facilitan las tareas de nuestro día a día. Pero también existe una realidad pararela sobre la que deberíamos reflexionar, ¿hasta dónde pueden mejorar los avances tecnológicos?, ¿cuál va a ser la influencia que puedan llegar a tener en nuestras vidas?

Uno de estos avances es el conocido como inteligencia artificial, un tipo de herramienta digital que se podría definir como una disciplina o campo de la informática que se enfoca en crear sistemas que pueden realizar tareas que normalmente requieran inteligencia humana, como el aprendizaje, el razonamiento y la percepción.

A día de hoy su uso está extendiendose por nuestra sociedad con su capacidad de pensamiento propio, que hace que puedan realizar tareas relacionadas con el razonamiento, percepción del entorno y procesamiento de información derivada de datos y la toma de decisiones para lograr un objetivo concreto.

Para comenzar a entrar en materia, primero hay que entender qué es la inteligencia artificial, enfocado lógicamente al plano musical. Este vídeo explica su forma de funcionamiento, sus singularidades y posibilidades, mediante el proceso de creación de una canción con los parámetros e indicaciones que puede ofrecer una mente humana. Sin embargo, este ejemplo me gusta enforcarlo como introducción para tratar este tema, y después analizar y reflexionar hacia dónde puede llegar la realidad en un futuro.

El origen de la inteligencia artificial en la música

En este primer vídeo podemos encontrar una buena introducción para entender cuál es el origen de la inteligencia artificial en la música.

Aunque es difícil establecer cuál fue el origen exacto de la inteligencia artificial aplicada a la música, hay varias fechas en las que se produjeron innovaciones que pudieron servir como base para la inteligencia artificial actual.

En 1790 en Hungría un invento revolucionario que consistía en un órgano que era capaz de tocar de forma automática obras del compositor J. Haydn, puede ser uno de los inicios del fenómeno.

En 1896 en Estados Unidos, también es una fecha que cabe resaltar ya que el invento de la pianola también ha sido una revolución y quizás unos de los precedentes de la conocida como IA actual. Con un mecanismo similar al de un piano, tenía como singularidad incorporar elementos mecánicos que hacen posible la reproducción automática de música perforada en un rollo de papel.

En 1950 en Manchester fue el año que marcó los primeros intentos de crear música por medio de una computadora, conocida como la creación de música algorítmica por parte de pioneros, como Alan Turing con la computadora Manchester Mark II, reutilizando señales de sonido y dando lugar en 1957 a la primera obra compuesta exclusivamente por inteligencia artificial: “Illiac Suite for String Quartet”. Esto sirvió como precedente para abrir múltiples posibilidades de investigación en inteligencia musical donde los sistemas computacionales podían reconocer, crear y analizar música.

En la década 1960 en París Iannis Xenakis, compositor, ingeniero e innovador, utilizó probabilidades estocásticas para ayudar en la creación de su música. Un proceso estocástico es un mecanismo con distribuciones de probabilidad aleatorias que no se pueden predecir pero sí analizar estadísticamente mediante computadoras y el lenguaje FORTRAN para entrelazar múltiples funciones de probabilidad para determinar la estructura general y otros parámetros (como el tono y la dinámica) de una composición. I. Xenakis modeló su música como si estuviera modelando un experimento científico, cada instrumento era como una molécula y pasaba por su propio proceso estocástico y aleatorio para determinar su comportamiento (la frecuencia del tono y la velocidad de ciertas notas). Su trabajo introdujo nuevos métodos para crear sonido, pero también sirvió como uno de los primeros ejemplos de IA funcionando como una herramienta de análisis complementaria en lugar de solo una herramienta de composición. La forma en que Xenakis creó sus melodías y orquestaciones para diferentes instrumentos se inspiró en los espacios sonoros modelados por el proceso estocástico.

En 1965 en Nueva York, el inventor Ray Kurzweil estrenó una pieza para piano creada por una computadora capaz de reconocer patrones en varias composiciones. Luego, la computadora pudo analizar y utilizar estos patrones para crear nuevas melodías.

En 1997 en Estados Unidos, un programa de inteligencia artificial llamado  Experiments in Musical Intelligence (EMI) pareció superar a un compositor humano al componer una pieza musical para imitar el estilo de Bach.

Todos estos avances e innovaciones sirvieron como precedentes para desarrollar la IA hasta el punto en el que la conocemos hoy en día.

Bibliografía

· Vídeo explicativo de sobre el uso de la inteligencia artificial en la música y como puede llegar a transformar el futuro en este ámbito: https://youtu.be/axynX-GqI5M?si=WBYrYMGak7kWj-E3

· Vídeo explicativo de los primeros avances que sentaron las bases del origen de la inteligencia artificial en la música https://youtu.be/R8aU3DJZer8?si=Rt-PQP3K88Rzru0L

· Artículo sobre los primeros avances sobre que sentaron las bases del origen de la inteligencia artificial en la música – https://musicaymercado.org/inteligencia-artificial-musica/

· 4 vídeos de las partes en las que se divide “Illiac Suite for String Quartet”, del compositor Lejaren Arthur Hiller en 1957:

AltaVoz 2025#1 · La llegada de las esferas

Querida gente:

¡Feliz verano a todas! Espero que lo recibáis con alegría y alboroto.

Servidora tuvo actividad frenética el otoño pasado (a saltos entre Alicante, Santa Pola, Valencia y Madrid), investigación maravillosa en México durante el invierno (principalmente en el yacimiento arqueológico de Teotihuacán y en la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM), y una primavera intensa de ensayos, montajes, creaciones y giras.

Desde el otoño, con la excusa de la preparación de la exposición de mis partituras raras Mono+Graphic, en la Biblioteca Musical de Madrid, y después durante la estancia en México y la primavera de vuelta a Santa Pola, me he dedicado con esmero a traer a la materia más de un centenar de esferas de arcilla, a las que he llamado Lunas de barro. ¿Por qué?, ¿para qué?, ¿con qué fin? Aún no lo sé. Mi intención inicial era hacer partituras esféricas, y también a raíz de la lectura del libro The Way of The Rose, de Perdita Finn y Clark Strand, de crear objetos de poder que llevaran a una conciencia expandida a través del tacto y de la voz. Pues aquí andan, en casa, en casa de amigas, en casa de familia… las Lunas de barro. Os iré contando avances en esta fanzine que es AltaVoz, para que no perdáis detalle.

Aparte, este verano ando preparando los proyectos del otoño, con Dúa da Pel, el CoroDelantal y otras iniciativas bellas. Y también gestionando algo maravilloso, unos proyectos que desarrollaré en Nueva York entre enero y junio de 2026. En estos enlaces podéis leer un poquito acerca de ellos (en inglés):


Para disfrutar desde casa…🌴

Para quien quiera curiosear, abajo os comparto algunos vídeos recientes que podéis disfrutar desde casa (con aire acondicionado o ventilación cruzada, por favor).

Taller con el Coro DiVersos

En enero tuve la suerte de realizar un taller con el coro de personas ciegas de la Ciudad de México, llamado Coro DiVersos. Lo realizamos en dos centros culturales de la ciudad.

Esther en delantal

El Gran CoroDelantal interpreta esta propuesta elaborada por Esther Ferrer y Sonia Megías en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), en el contexto de la exposición ‘El cuerpo atravesado por el género, el espacio y el tiempo‘, comisariada por Margarita Aizpuru.

Luna blanca

Partitura-instrumento táctil y esférica. Estreno a cargo de solistas del coro Fermín Gurbindo de la ONCE y del CoroDelantal el pasado noviembre de 2024.

El proyecto MAJA de Elena Solanes

Allá por 2021, Elena Solanes, profesora de violonchelo en el Conservatorio Profesional de Música José Iturbi de Valencia, nos contactó a un grupo de compositoras y compositores para implicarnos en un proyecto hermoso, consistente en la creación de obras para alumnado de Enseñanzas Elementales de música. Se trata de un proyecto ejemplar y muy inspirador.


MAJA significa ‘Música Actual para Jóvenes Artistas’, y consiste en la creación y publicación de obras (en la editorial PILES) para los primeros años de conservatorio. El primer libro estuvo dedicado al violonchelo, el segundo, a música de cámara, el tercero, a violín, y de momento estamos editando el cuarto, para viola.

Aquí os comparto las obras que he creado, de momento, para el proyecto MAJA:

Chelo en el mar (2021), partitura gráfica para chelista parlante

Vídeo de estudio para mi obra Chelo en el mar, por Elena Solanes

Esta obra fue la primera que compuse para el proyecto MusiCreació Jove: Chelo en el mar, para violonchelista parlante, una partitura gráfica que explora los glissandi, la sincronización entre tocar y hablar, los armónicos, el pizzicato…

Aquí podéis ver al alumno Alejandro González Gil interpretándola en el Festival Ensems 2021 de música contemporánea:

Interpretación de Chelo en el mar a cargo de Alejandro González Gil.

333 (2022), vídeopartitura para trío

333, vídeopartitura

La segunda obra que compuse para el proyecto MusiCreació Jove fue 333, una vídeopartitura para un grupo de cámara: un trío compuesto por un instrumento de viento, uno de arco y una guitarra.

333, preestreno
333, estreno

Madera, metal y crin (2024), partitura gráfica para violín

La tercera obra de este ciclo es para violín solo, y se llama Madera, metal y crin.


Medios:

2025’III’30. Valencia Noticias. València impulsa la música contemporánea con un nuevo método innovador en colaboración con SGAE.

Lunas de barro

La creación es muy misteriosa. Vivir a su disposición a veces nos pone en situaciones que no sabemos bien cómo resolver. Desde hace unos meses, mis manos se encapricharon con…

Suscríbete para seguir leyendo

Encuentra el plan de suscripción que más te encaje para disfrutar de los contenidos de LaVidaenMúsica

¿Ya eres miembro? Accede aquí